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Boda Diana & Juan

5 de Julio.

Finca Villa Vera.


Bienvenidos al viaje de la vida de Diana & Juan. Él es militar, ella empresaria, pero ambos tienen algo en común: el amor por el baile.


En el preboda pudimos observar que era una pareja que hablaba con el cuerpo. Tenían una forma de mirarse, de tocarse, que nos dejó a todos enamorados. La sesión fue en las Salinas de Torrevieja, un lugar único con el agua rosada. El paisaje, junto con los preciosos vestidos y llenos de color que escogió la pareja, hacía que las fotografías brillaran.



Un hermoso día de verano, Diana & Juan se preparaban para dar el gran paso que cambiaria sus vidas. Juan se encontraba en su casa, rodeado de su familia más cercana, mientras se arreglaba para su gran día. Se ajustó su elegante traje de militar y los nervios empezaron a llegar.



Mientras tanto, Diana se encontraba en Villa Vera, en una de sus preciosas habitaciones. Ella estaba rodeada de su familia, pero también de sus damas que lucían preciosos vestidos con tonalidades rosadas. La novia se peinó y se maquillo con elegancia, y junto con su preciosos vestido blanco lucía espléndida para su gran día.



Llegó la hora de la boda, y los invitados empezaron a llegar a la finca, decorada con preciosas flores blancas y rosas a conjunto con los vestidos de sus damas de honor. El novio entró con su madre y le dio un tierno beso en la mejilla. La música sonó, y la novia hizo su entrada, acompañada de su padre y precedida por dos niños preciosos con los anillos. Juan esperaba con una sonrisa, impresionado por la belleza de Diana.



Después de la entrada de los novios, los invitados hicieron discursos emocionantes que reflejaban su amor y aprecio por la pareja. Luego, Diana y Juan hicieron sus votos nupciales, prometiéndose amor, lealtad y compromiso el uno al otro para toda la vida.



Finalmente, intercambiaron anillos y se sellaron su amor con un beso de película.

La gente arrojaba arroz mientras la pareja salía entre un pasillo de espadas, deseándoles un futuro lleno de amor y felicidad.



Después de la boda, los recién casados y sus invitados se dirigieron al coctel donde disfrutaron de una selección de aperitivos y bebidas mientras hablaban y celebraban el matrimonio de la pareja. Risas, brindis, muchas fotos, conversaciones y reencuentros...



Después del coctel, todos se sentaron para disfrutar del banquete. La entrada de los novios fue espectacular con una lanzada de globos que volaron hasta el cielo. El banquete fue una experiencia culinaria inolvidable acompañado de besos, bailes, risas y el famoso intercambio de ligas.



Llegó la hora de la fiesta, y la pareja abrió el baile con un baile romántico e íntimo, pero sobretodo apasionante. Los invitados se unieron en la pista de baile, disfrutando de la música y bailando hasta tarde en la noche. La fiesta continuó hasta que los últimos invitados abandonaron el lugar, dejando a la pareja sola para comenzar su vida juntos.



La boda de Juan y María fue un día inolvidable lleno de amor, emoción y felicidad. Será recordado por ellos y por sus invitados para siempre como uno de los días más especiales de sus vidas


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