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Boda Nuria & Pau

30 de Octubre.

Castell de Barxell.


Nuria y Pau, son dos Alicantinos de los pies a la cabeza. En la primera reunión nos dimos cuenta de lo dulce y risueña que es ella y lo comprensivo y sensible que es él.


En el preboda, que hicimos en El Cabo un par de meses antes, se vio desde la primera fotografía el amor que se tenían el uno por el otro. Amor que quedó demostrado el día de la boda.



Llegó el gran día, un 30 de Octubre de 2021, previo a la festividad de Halloween, y los nervios se notaban a flor de piel. Ambos se vistieron acompañados por su familia y sus amigas entre risas, bromas y alguna primera lagrimilla. Pero eso solo fue el principio.



Con un recibimiento, digno de la 'realeza', en la finca Castell de Barxell, en Alcoy, los invitados fueron llegando para ver llegar a los novios. Pau, saludando a todos sus conocidos, llegó hasta el altar donde esperó impaciente a la que iba a ser su mujer. Cuando vio a Nuria, muy temblorosa, no pudo evitar empezar a llorar. ¡Qué abrazo más tierno!.



La ceremonia, oficiada por un familiar, empezó fuerte; con recuerdos de anécdotas de la familia, sacando una lágrima no sólo a los novios, también a los invitados (y por qué no decirlo, a los fotógrafos). Fueron hablando familiares y amigos, con más lágrimas, pero también con muchas risas, hasta que llegó el momento de que hablaran los propios novios.



Los discursos estaban cargados de amor y sentimiento, pero no hacía falta escuchar sus palabras para saber lo que sentían, porque sus miradas lo decían todo. Anillos, ritual de la arena, ¡Y UNA GRAN SORPRESA!



Al terminar la ceremonia dos de los invitados cogieron su dolçaina y su tabalet y al ritmo de una canción tradicional valenciana encendieron bombas de humo que decoraron todo el altar creando un telón de fondo colorido y único.

Para terminar la ceremonia, al grito de ¡QUE VIVAN LOS NOVIOS! fueron saliendo entre una lluvia de arroz y pétalos.



Con tanta emoción, los novios no habían tenido un momento para estar solos y aprovechamos para hacer la pequeña, pero intensa, sesión de exteriores.

Después, la pareja se unió a sus amigos y familiares en el coctel. ¡Pero que calcetines más originales!



Con el banquete empezó la fiesta: una entrada espectacular corriendo, saltando y bailando animados por todos los invitados y que vino con sorpresa. Todos los invitados prepararon un baile para los novios, que no pararon de reír.



Muchos regalos, lágrimas, sorpresas y risas más tarde, comenzó el corte de tarta y más tarde el baile nupcial. Romántico como ellos mismos, pero con un toque de fiesta al final que dio paso a alegrías, bailes y juergas hasta que los pies no pudieron mas.



Esperemos que ellos recuerden siempre que 'Als mals passos hi haurà uns braços' (A los malos pasos habrá unos brazos).


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